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Catedral y Capilla Real

Catedral y Capilla Real
Catedral y Capilla Real

20171112

LA REAL CHANCILLERIA

Real Chancillería de Granada en Plaza Nueva
Aunque no fue decisión imperial su creación, se debe a Carlos V su instalación en este nuevo lugar y su edificio. La Real Chancillería de la capital granadina, enclavada en este sitio privilegiado como es plaza Nueva, cuenta con siglos de historia y con grandeza arquitectónica. Sólo hay que mirar y admirar su fachada. Esta Institución que se llamó Real Audiencia y Chancillería de Granada tuvo su origen en la Reforma Judicial llevada a cabo por los Reyes Católicos, desdoblando el Tribunal de Oidores o Chancillería de Valladolid, y creando otra en Ciudad Real. Entre las distinciones con que los Reyes Católicos quisieron ennoblecer a Granada, estuvo la del traslado a ella de la Chancillería de Ciudad Real. Esto se llevó a cabo por Real Cédula de 8 de febrero de 1505.


En un principio se instaló en la Alcazaba (Albayzín) en las Casas de Alonso Enríquez -en la, desde entonces, llamada calle de Oidores, frente a Santa Isabel La Real-. Posteriormente por orden del Emperador Carlos V, y mientras se construía el actual edificio, se trasladaron a las casas del Obispo de Burgos y Patriarca de las Indias, D. Juan Rodríguez de Fonseca.



El edificio se construye por orden del Emperador y se comienza en 1530 prolongándose hasta 1587, período en el que se termina de alzar la fachada y la escalera, ya bajo el reinado de Felipe II. Consta de dos partes: la Chancillería y la Cárcel Real, unidas por una nave interior triangular. Es el primer edificio alzado específicamente para albergar un tribunal de justicia. Las diferentes edificaciones que lo forman se desarrollan, entre las calles Cárcel Alta y Aire, dando su fachada principal a Plaza Nueva.


La fachada es factura del arquitecto Francisco del Castillo el Mozo (Jaén, 1528 Granada, 1586), aunque su ejecución fue obra del cantero Martín Díaz de Navarrete y las esculturas de Alonso Hernández. 
Francisco del Castillo, quien, formado en Italia, se va a convertir en Andalucía en un seguidor de los modelos serlianos. (Recurso arquitectónico muy utilizado en el Renacimiento, se puede ver también en la portada del Palacio de Carlos V)


Está dividida en dos cuerpos en altura, su característica más acusada es la apretada y densa variedad de vanos. En el centro la Portada, con puerta de arco de medio punto enmarcado por columnas corintias sobre pedestales y con granadas en las enjutas, tres puertas adinteladas que permiten el acceso al edificio. 
En la parte superior seis balcones con columnas corintias, siendo el central el de más tamaño y sobre el que descansa un escudo de España y estatuas de La Justicia y La Fortaleza, ambas sentadas sobre el frontón. 
Una leve cornisa divide las dos plantas y sobre el conjunto se dispone una sobria balaustrada de piedra que se remata con altos pináculos decorativos con pirámides labradas y un templete que acoge el reloj en el centro, obra de finales del siglo XVI que estuvo ubicada en la parte izquierda del edificio hasta 1806, sustituyendo al medallón de mármol con la figura de Carlos III que actualmente se encuentra en la parte superior de la escalera.
  

Encima del frontón triangular partido se albergar una cartela, con texto de Ambrosio de Morales, cronista del rey Felipe II. Esta sostenida por un león.


El monumento cuenta con un zaguán con escalinata y arcada de acceso al patio cuadrado 
con fuente en el centro, y galería abierta a él decorado con columnas de mármol blanco, toscanas y arcos de medio punto, cinco en cada lado, sobre esbeltas columnas dóricas de mármol blanco, fue creación de Diego Siloé, autor de muchos de los edificios de la época, hacia 1540. En las enjutas medallones con cabezas y bustos; en la clave -parte central del arco ménsulas de acanto. 



El cuerpo superior, adintelado con balaustrada de piedra. En los muros de las galerías alta y bajo hay escudos imperiales pintados al fresco. 


El arranque de la escalera lo forman tres arcos de medio punto sobre pilastras. Sobre los arcos laterales descansan las figuras de las Virtudes y encima frontón partido por el escudo de los Reyes Católicos. El arco central tiene un diseño más sencillo, una  cartela con mascarones en su centro y sujetándolo dos putti –angelillos enroscados con animales marinos. Al final de la escalera también aparece el triple arco. La escalera se ilumina con dos vanos rectangulares y un tondo. Junto a las ventanas un medallón con retrato del Emperador.


De gran interés es la escalera, situada en el ángulo noroeste que, según la inscripción de uno de los remates de su pasamano de hierro se terminó en 1578. Realizada por el cantero Pedro Marín y las esculturas por Alonso Hernández.
Es de tres vueltas, se cubre con armaduras de artesones, romboidales y hexagonales, con decoración vegetal y pinjantes dorados, y a su alrededor un friso con el escudo de Felipe II en los lados mayores. 



Por su fachada principal pasan cada día, decenas de hombres y mujeres de leyes que tienen el privilegio de acceder a este monumento. Al ser la sede del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía las visitas al interior son complicadas.



Pero podemos mirar y admirar su fachada principal y merece la pena darse un paseo por plaza Nueva. Hace dos años, la Real Chancillería de Granada celebró su quinto centenario. 
Este edificio puede presumir, (de ser de los pocos que no ha cambiado de usos) y que en 1505 se creó para impartir justicia y sigue así. Con más o menos poder, con más o menos competencias, la Real Chancillería, que los Reyes Católicos trasladaron a Granada para darle más señorío y ennoblecerla, sigue dando hoy por hoy peso judicial y belleza a la ciudad granadina, "capital andaluza de la justicia".


El Archivo de la Real Chancillería de Granada pone a disposición de sus usuarios la adaptación de los Catálogos de las Colecciones de Hidalguías y de Pleitos editados en soporte electrónico, para la consulta en la Red a través del Portal de Archivos de Andalucía.

20171106

ARQUITECTURA IMPERIAL

El Emperador Óleo sobre lienzo, 183 x 110. Juan Pantoja de la Cruz. Museo del Prado.
Hagamos ahora un recorrido por aquellos edificios más directamente relacionados con
el Emperador Carlos V, a los que se denomina arquitectura imperial y la repercusión de los mismos en la arquitectura granadina del s. XVI. Empecemos por las habitaciones del Emperador dentro de la Alhambra.


Artesonado de cuarterones trazado hacia 1532 por Pedro Machuca
Cuando el emperador Carlos V visitó Granada quiso alojarse en la Alhambra y por esta razón, unos jardines situados entre el palacio de Comares y el de los Leones se habilitaron para adaptarlos como habitaciones del emperador y recibieron destacados elementos decorativos. Se accede a estas habitaciones por una puerta abierta que en época nazarí fue una ventana, situada en la alcoba izquierda de la sala de Dos Hermanas, en el Palacio de los Leones.


Entramos en el Despacho del Emperador. Si nos fijamos en la chimenea trazada por Machuca veremos el escudo de mármol que se encuentra sobre ella, con los emblemas imperiales. 



Son los símbolos del Emperador: las columnas de Hércules, de origen mitológico, que indican el límite del mundo conocido en la Antigüedad, en las que se incluyó el lema “PLUS ULTRA” (“más allá”); el águila de los Habsburgo, con doble cabeza, símbolo del Sacro Imperio Romano Germánico, y la corona imperial.
Como anécdota, la que describe la Guía de la Alhambra, que cuenta que en el siglo XVII se difundió la leyenda popular de que en “en este cuarto engendraron el Emperador Carlos y la Emperatriz doña Isabel, su mujer, a su primer hijo el Rey Felipe II”


También trazado por Machuca el artesonado de la antecámara que le sigue, que conducía a los dormitorios reales. Conocidas estas últimas como “Salas de las Frutas”, por tener sus techos decorados con estos motivos, realizados por Julio Aquiles y Alejandro Mayner, discípulos de Rafael Sanzio y Giovanni de Udine en 1537. Los dibujos reproducen los productos de las huertas que rodean la Alhambra, siguiendo con la tradición de los bodegones en los palacios italianos.

Situadas las dos primeras entre los patios de la Reja y de Daraxa, y las otras cuatro al Norte del patio de Daraxa, conocidas éstas como habitaciones de Washington Irving, por haberlas ocupado este escritor durante su estancia en Granada, en 1829, escribiendo aquí sus “Cuentos de la Alhambra”. 


Patio de la Reja
Patio de Daraxa
El Peinador de la Reina (también en la Alhambra) se hizo para ser ocupado por la Emperatriz Isabel, se accede a el desde la antecámara del Emperador, a través de una galería abierta al paisaje (Albayzín-Sacromonte), realizada también en el siglo XVI, sobre el adarve. 

Peinador de la Reina


Tiene varios nombres, se le conoce como Peinador de la Reina, Tocador o Mirador, se construyó hacia el 1537 sobre la Torre de Abu I – Hayyay. Para su construcción se desmontó la cubierta que existía en torno a la linterna árabe y se elevaron los muros exteriores.


La estancia es una sala rectangular, en cuyo lado sur un arco de medio punto da ingreso a la linterna árabe convertida en Tocador, rodeando los otros lados un corredor abierto al paisaje. 


A la derecha de la entrada hay una losa de mármol con agujero, por donde salía el perfume quemado en una chimenea que había en la habitación de abajo, por lo que también se le llegó a llamar a esta torre"torre de la Estufa".


Albayzín y Sacromonte a través de la ventana
Las pinturas al fresco, realizadas probablemente entre 1539 y 1546, son de destacar sobre todo, (por su importancia histórica) las que representan la campaña de Carlos V a Túnez en 1535, en las que podemos ver desde la salida de la escuadra desde el puerto de Cagiliari, el viaje, el desarrollo de las operaciones militares, hasta la retirada de las tropas y su regreso a Sicilia.


Depuesto el rey Mulay Hasán y conquistada Túnez por Barbarroja (1534), Carlos V decidió organizar una potente expedición que reconquistase la ciudad, plaza principal en el control del Mediterráneo oriental que amenaza las posesiones españolas en Italia. 
En el verano de 1535 parten los contingentes navales, Andrea Doria iba al mando de la flota y el marqués del Vasto de las fuerzas terrestres contaban con la presencia del propio emperador. Los casi 30.000 hombres desembarcaron en la costa del golfo de Túnez sin oposición enemiga. Necesitando un mes para emplazar la artillería contra La Goleta. Esta fortaleza de forma rectangular defendía el estrecho canal que une el puerto interior de Túnez con el mar. 



El emperador decidió atacar el 14 de julio, tras seis horas de cañoneo se desplomó la torre principal, y la fortaleza fue tomada al asalto; se rindieron las 84 naves de Barbarroja, que huyó durante el avance de los atacantes hacia Túnez. El 21 de julio el emperador entró en Túnez; 20.000 cautivos cristianos fueron liberados, Mulay Hasán fue repuesto en el trono y estableció una fuerte guarnición española en La Goleta.

20171029

Llegada a España de Carlos I


Se cumplen 500 años de un desembarco que cambió la historia de España, de Europa y se puede decir que también del mundo. Un momento decisivo en el que la Corona española se transformó y supo construir un imperio, integrando diferencias y creando la primera red de comercio global en los albores del mundo moderno.
El 19 de septiembre de 1517 se produjo el desembarco de Carlos I en la ensenada de Tazones/Villaviciosa. Llegaba a Asturias el futuro emperador Carlos V (1500-1558). Venía a ser refrendado rey de Castilla, Aragón y Navarra, escoltado por las escuadras combinadas de Holanda, Zelanda y España, cuarenta grandes barcos en total. 



Este monarca nacido en Gante, y que solo hablaba flamenco, envió a su educando Guillaume de Croy a vigilar al soberano aragonés y a preparar su llegada. Su madre, Juana de Castilla, estaba incapacitada, por lo que el cardenal Cisneros actuó como su regente en Castilla y el arzobispo Alonso en Aragón.
El joven príncipe Carlos de Habsburgo, que llegaría a ser el emperador Carlos V y el hombre más poderoso de la tierra en aquella época, desembarcó en Tazones con su corte, y tuvo un singular recibimiento por parte de aquel humilde pueblo de pescadores que era hace quinientos años esta villa marinera. Estaba previsto desembarcar en Santander pero empujado por las malas condiciones de la mar ante un gran temporal y aconsejado por sus marinos vizcaínos, desembarcó en la costa asturiana.

Villaviciosa
Al principio confundieron las naves como piratas. Pero una vez identificada su Real presencia todo cambió, y los vecinos se volcaron en atenciones con el joven emperador, que quedó prendado de la hospitalidad de las gentes y la belleza de la tierra a la que había arribado. Enseguida, tan casual e inesperada llegada se convirtió en una fiesta.
Como no había lugar para alojar a tantas gentes nobles, el emperador decidió quedarse en Villaviciosa, donde permaneció durante tres días.



Esta curiosa anécdota ha dado lugar a la Fiesta del Desembarco de Carlos V, que se celebra desde hace varias décadas, que se desarrolla en una primera jornada en Tazones y al día siguiente en Villaviciosa, y que cuenta con gran participación popular, muchas personas se visten de época, y cientos de visitantes observan con atención toda la histórica escena. Un evento que ha hecho merecedor al municipio de Villaviciosa de ser integrado en el Itinerario Cultural del Consejo de Europa de las "Rutas Europeas del Emperador Carlos V".


Desde 1516 hasta 1518 (muerte de su abuelo Maximiliano) repone en su lugar los cuarteles de Aragón y Aragón-Sicilia, pero Granada pasa a la punta del escudo total. Sobre los cuarteles austríacos, continúa Flandes solo. En estos dos detalles se diferencias sus armas del cuartelado que habían traído sus padres, las armas de Granada se disponen en la punta del escudo, no en los cuarteles de los reyes católicos, y el escudete superpuesto contiene Flandes solo, sin Tirol.



La llegada a España de Carlos V produjo un gran descontento en los territorios castellanos, con la excepción  del territorio andaluz. Así en la reunión de la Santa Junta, celebrada en Ávila, entre los representantes de catorce ciudades Carlos V e Isabel de Portugal, con voto en Cortes, estuvieron ausentes las de Sevilla, Córdoba, Jaén y Granada. Andalucía mostró su fidelidad al rey.

Patio del Cuarto Dorado
Su primer contacto con tierras andaluzas fue con ocasión de su matrimonio. El 10 de marzo de 1526 se casa en Sevilla con la infanta de Portugal, Dª Isabel. Decidió pasar los meses calurosos de aquel año en Granada, trasladándose allí con su Corte, de junio a diciembre. Durante ese período de tiempo, en Granada se concentró toda la actividad diplomática de Europa. El rey se instaló en la Alhambra, en las habitaciones que le había preparado el Marqués de Mondéjar, Alcaide de la Alhambra, mientras que a la Emperatriz se le habilitó el Cuarto Dorado, pero la inclemencia del invierno en la Alhambra, le decidió mudarse al segundo claustro del Monasterio de San Jerónimo, y el resto de la Corte en otras dependencias de la Alhambra y de la ciudad.

Claustro del Monasterio de San Jerónimo 
Alrededor del rey se concentro una importante corte de humanistas y políticos que convirtieron a Granada en el centro del mundo.
El reinado de Carlos V fue de transcendental importancia para Andalucía. Para su política expansionista, el litoral andaluz desempeñaba una función vital de defensa. 
El cosmopolitismo del litoral andaluz, lleno de extranjeros, así como la misma política exterior del Emperador, revitalizaron el pulso de Andalucía.


Carlos V con sus banqueros
Durante el tiempo que permaneció en Granada se dio cuenta de la importancia de la capital, a la vez que se puso al tanto de sus problemas fundamentales: la organización de las instituciones indianas, la toma de contacto con la riqueza de Sevilla, la problemática morisca, la vulnerabilidad del litoral, etc. Granada en especial le asombró, como nos lo cuentan Münzer o Navaggiero.
“...Después de los Reyes Católicos, las cortes no volverán a establecerse hasta 1.526 cuando Carlos V después de su boda en Sevilla decide instalarse en la ciudad de Granada.
En esta fecha se produce la firma de una real cédula para la protección del indio. Las repetidas denuncias de Bartolomé de las Casas por los abusos de los conquistadores habían impactado al emperador.

El dominico Fray Alonso de Montúfar, nacido en Loja en 1.489 fue el segundo arzobispo de México y fue una influyente figura de la vida granadina que llevó al otro lado del Atlántico las ideas de la Granada renacentista de Carlos V.
Este fraile granadino, con su actividad evangelizadora entre la población morisca fue decisiva para desplegar luego su labor en tierras americanas...”
Fragmento del texto de Miguel Molina Martínez. “La relación con América”
La llegada del Emperador Carlos V a Granada en 1526 supondrá el inicio de los programas imperiales que marcarán un cambio decisivo no sólo en el aspecto urbanístico y en los nuevos edificios que impulsó, sino también en aquellos que se estaban realizando que sufrirían recubrimiento ornamental acorde con el nuevo estilo, -el clasicismo-, estilo artístico que se generalizó en el s. XVI a nivel político al servicio de monarquías, principados y jerarquías eclesiásticas. Será la alta aristocracia, que mantiene estrechas relaciones con Italia, bien comerciales, diplomáticas o bélicas, la que acoja las nuevas tendencias artísticas, importando obras italianas por encargo, como sepulcros y estructuras arquitectónicas. 
Cabe destacar la figura del Marqués del Cenete D. Rodrigo Díaz de Vivar y Mendoza, y su Palacio de la Calahorra, en el Marquesado del Zenete.


Puerta de las Granadas su edificación se inicia para conmemorar la visita de Carlos V a Granada en 1526

Carlos V captó inmediatamente la importancia simbólica de Granada para la Monarquía española, y ello le llevará a impulsar iniciativas, fundamentalmente su Palacio, así como a otras ya iniciadas, como el Hospital Real o la Catedral. Se propone modernizar las infraestructuras de las obras públicas de la Corona. Al frente de su proyecto pone a importantes funcionarios que le informarán sobre los mismos, y no, como hicieron los RR.CC., a personal eclesiástico que ni les tenían al día, ni emitían recibos de lo gastado.

Hospital Real
Se producirá una redefinición de la ciudad, superponiéndose sobre la ciudad gótico-mudéjar de los RR.CC., creándose nuevos centros y ejes urbanos, así como transformando los existentes para adecuarlos a nuevos usos.
La política urbana del s. XVI tenderá hacia un mayor control y clarificación del entramado callejero. Para ello se dictan Ordenanzas, como la de 1530 donde se mandaba que al construir una casa se retrasaran las fachadas para enderezar y ensanchar las calles, así también se ordenaba destruir cobertizos y ajimeces. Si estas ordenanzas dieron resultado en la ciudad baja, no lo fue tanto en el Albayzín.


Plaza de Bib-Rambla
Carlos V concedió una ayuda que debió tomarse de la renta real de la hagüela. Será la antigua Medina musulmana, la zona baja de la ciudad la que sufra más transformación a lo largo del s.XVI, erigiéndose edificios que rompen el canon y diseño de su entorno.
Se hicieron esfuerzos para construir plazas, casi inexistentes en el urbanismo hispanomusulmán. Tres eran los lugares en que se tenía más interés: Bibarrambla, el Hatabín y el Campo de Albulnest (o de la Loma). Eran lugares privilegiados donde  se celebraban fiestas para las que se hacían arquitecturas efímeras.


Monasterio de San Jerónimo
Aparte de las remodelaciones urbanas, las ciudad sigue creciendo extramuros, apareciendo nuevos barrios, como el de la Duquesa, en torno al Monasterio de San Jerónimo, gracias a la concesión que en 1523 Carlos V, hizo a Dª María Manrique, viuda del Gran Capitán, para que utilizara la Capilla Mayor del mencionado Monasterio, como enterramiento de ella y su marido, con la obligación de terminar las obras que entonces estaban paradas. 
Con objeto de vigilar y activar los trabajos dirigidos por Jacobo Florentino “El Indaco” y luego por Diego de Siloée. Dª María trasladó su residencia a una casa palacio situada fuera de las murallas, entre las puertas de San Jerónimo y Bibalmazda.
Sus familiares se establecieron en torno a dicho palacio, formándose este nuevo barrio aristocrático que tenía por centros principales la calle Duquesa y la Placeta de los Lobos. Anteriormente vivían en la actual calle San Matías, frente a la portería del Convento de San Francisco (hoy Capitanía General) donde murió D. Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, en 1515.


Si los Reyes Católicos quisieron castellanizar Granada, Carlos V deseaba europeizar la capital y convertirla en ciudad imperial. La idea no se llega a realizar pues en 1556, abdica, diluyéndose su propósito, ya que Felipe II plantea un nuevo concepto y convierte a Madrid en capital del reino.

20171015

Granada se integra en la ESA en el Parque de las Ciencias

Proyección en el planetario del Parque de las Ciencias de Granada. /González Molero
Será la única sede española de la red Esero, una iniciativa de la 'Nasa europea' presente en otros diez países.


La Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) abrirá en el Parque de las Ciencias una oficina de la red Esero, un programa ideado para proporcionar recursos educativos a profesores y alumnos de Primaria y Secundaria. Granada será la única ciudad española que contará con Oficina Europea de Recursos para el Espacio. Así, la capital pasa a formar parte de este proyecto europeo con sede en otros diez países del continente.


A grandes rasgos, el objetivo del programa del que Granada pasa a formar parte es facilitar la enseñanza de disciplinas científicas aprovechando la admiración de los más pequeños hacia la exploración espacial. Austria, Bélgica, República Checa o Reino Unido son algunos de los países que cuentan con oficinas educativas de la ESA. Jornadas formativas para docentes, talleres sobre aplicación de los conocimientos espaciales a la vida real o recursos para utilizar en las aulas son algunas de las actividades promovidas en la red.


Granada se integra así en la ESA, y a su vez pasa a formar parte de las iniciativas colaborativas con otras instituciones de investigación aeroespacial como la NASA. La oficina británica, por ejemplo, es una de las participantes en 'Misión X: entrena como un astronauta', diseñado para promover las rutinas de vida sana entre los más pequeños.


La oficina que se instalará en el Parque de las Ciencias -el viernes se darán a conocer los pormenores de la misma- es un paso más en la apuesta del museo por la divulgación aeroespacial, que tiene al planetario como eje. En la retina queda también la visita de la tripulación del  Discovery  al Parque de las Ciencias en el año 1999, con los astronautas Pedro Duque y John Glenn a la cabeza de la expedición. Con la oficina de la ESA, el Parque de las Ciencias se coloca aún más cerca del espacio. JAVIER MORALES